EMBALSES
PARA RIEGO
Almacenar un bien como en el agua en época de abundancia, para usarlo en
tiempos de escasez, es un principio de supervivencia y de habilidad de gestión
al cual el hombre se ajusta en ocasiones.
Un caso particular son los embalses o balsas, que resuelven de forma
puntual y relativamente económica, los problemas de suministro de agua en
agricultura. Las ventajas de las mismas son, la rapidez de la obra y su
proximidad a la zona de servicio.
EMPLAZAMIENTO DEL EMBALSE
Es necesario considerar los numerosos elementos que influirán en la
construcción y en el coste de la obra:
- Accesibilidad.
- Proximidad entre la
zona de alimentación y la zona de consumo de agua.
- Precio del terreno
donde se instalará el embalse.
- Calidad del terreno,
permita una compactación correcta y económica.
- Datos climatológicos
(orientación, dirección y fuerza de los vientos dominantes, insolación, régimen
de lluvias, temperaturas extremas,…)
- Riesgos sísmicos.
AGUAS A EMBALSAR
La información referente a las aguas a embalsar reviste una especial
importancia para el diseño y dimensionamiento del proyecto. Esta información
hará mención sobre la procedencia del agua, las conducciones para su
transporte, sus características fisicoquímicas y sobre su destino o utilización
en el riego.
DISEÑO
El diseño es un factor determinante en la funcionalidad del embalse y
economía, tanto en sus aspectos constructivos como de explotación. En la
elección del diseño incidirán una serie de criterios que deberán tenerse en
cuenta:
- Criterios de
accesibilidad.
- Criterios de topografía.
- Criterios de
medioambiente.
- Criterios de situación
respecto a las fuentes de suministro y distribución y zona de demanda.
- Criterios de
climatología e hidrología.
- Criterios de geología
y geotecnia.